13 octubre, 2008

Arte ≠ Diseño


"El arte con concepto no es diseño y el diseño, por más estético o bello que sea no es arte"


¿ARTE? ¿DISEÑO?

¿Qué tienen en común estos conceptos? O mejor aún, ¿qué los diferencia? Tanto el arte como el diseño tienen el mismo denominador común en cuanto a la importancia de su novedad, de su creatividad, de la atracción que pueden generar sobre un público objetivo...Pero la forma que utilizan para crear estos “productos” es totalmente distinta.

Un artista pretende expresar sus sentimientos, emociones, dudas, explicarnos el mundo desde su visión personal e individual a través de su obra. De esta forma, el arte ayuda a explicar sensaciones y percepciones que de otra manera serían imposibles de manifestar.

Por otra parte, el diseñador pretende lograr un efecto en el receptor. No trata de argumentarse ni de explicar sus pensamientos, sino de solucionar un problema que existe en la sociedad. De este modo, sus productos son creados con un objetivo claro, basados en ser eficaces para algo. Por eso, el diseñador es funcional, la belleza en sí no debe ser el propósito de construir la obra.

Es decir, el arte se enfrenta a sus reflexiones, al entorno social…mientras que el diseño se limita a solucionar problemas.

Otro de los elementos que diferencian al arte y al diseño es que el artista es totalmente libre. Crea cuando y como le apetece, sin que nadie le imponga unas normas de conducta. Por el contrario, el diseñador no cumple más que un trabajo que le han encargado para cumplir el objetivo propuesto, aunque es libre a la hora de llevarlo a cabo mientras el resultado final sea el deseado.

Además, mientras que el artista nos enseña su realidad íntima de la sociedad que nos rodea, el diseñador muestra a la persona como es, da un mensaje para que todos lo entendamos, crea iconos, señales, signos y símbolos para que todos veamos claramente un concepto.

Hoy en día, aunque la teoría parezca sencilla de entender, la diferencia entre arte y diseño no es del todo clara, pues el diseñador pretende participar a la vez en las dos actividades. Es decir, intenta crear un diseño encargado, cumplir el objetivo y solucionar el problema de la manera más creativa, atractiva y artística posible. De esta manera, una vez visto el resultado final cuesta diferenciar si el producto es simplemente arte o básicamente existe para cumplir una misión. De la misma forma, creo que actualmente todo se crea con un objetivo, con causar una impresión o un efecto en aquella persona que lo contempla. Por ejemplo, una página web se creará con el fin de informar sobre una cuestión determinada y ampliarla pero será creada bajo unas normas y unas características propias para que se diferencie de las demás y atraiga a la mayor parte del público. Lo mismo podría ocurrir con un edificio que se construya con un objetivo marcado pero que se exija un diseño exclusivo y se considere más bien un monumento artístico.

Así pues, el diseño está ganando terreno al arte aunque este último se niega a abandonar y obliga a su hermano gemelo a adoptar posturas y elementos característicos del arte para ser recordado en el futuro.